Carta
Rick DeckardEntrego mi amor a aquella que no fue, a la que no será y a la que no es. Todo entrego; pureza y dulzura, bondad y caricias, a una mujer de neblina, sin rostro aún.
A una, a la dama que me hace ser único, a la que me hace avivar mi amor, y me convierte en amante incluso después de muerto. Y cuando solo quede recuerdo, en la mente divina nos seguiremos amando.