

El final está cerca
Guerra, todo es muerte, estruendos de bombas y se mueve la tierra, inmenso escalofrío, sangre, gritos desesperados y lágrimas infinitas de familiares.
Ellos están en el hospital, o en lo que queda de él; apenas luces con baterías alumbran dentro. En unas salas derruidas, heridos, operaciones con poco personal y con pobres elementos médicos y cadáveres a doquier, apenas tapados con mantas o frazadas, junto con un olor hediondo de otras salas con restos de soldados que patrióticamente cuidaban la ciudad y civiles inocentes de todas las edades que murieron en total orfandad.
En una de esas salas, un doctor de mediana edad y una enfermera, tratan de salvar la vida de un niñito que pende de un hilo por sus heridas, tienen pocas vendas y remedios, la casi oscuridad de la otra parte del hospital hace más tétrico todo, hay gente que va y viene como zombis, las bombas hacían vibrar la tierra, son los ruidos del fracaso como humanidad, es el infierno hecho realidad.
Pero el médico resiste… abstrayéndose de todo.
Parece casi vacío este lugar, todos escapan, pero no parece importarle a quien lucha por la vida del pequeño y le pide a Dios que lo proteja e ilumine, «por favor» dice. Este profesional insulta al mundo por este maldito momento y trabaja sobre el angelito herido pensando cómo salvarlo y le pide a la enfermera, a los gritos y en una crisis de nervios, que se vaya por el peligro inminente, él se lo exige inmediatamente y ella, enojada, corre a esconderse en algún bunker o refugio lejos de allí.
A pesar de su encomiable trabajo, a la hora de la dura batalla del doctor, el niño fatalmente muere y el profesional frustrado claudica en un desahogo de gritos y maldiciones a quienes son los causantes de esta tragedia. Siente una angustia infinita por ese inocente muerto y por los ignorados que murieron y morirán en una sangría brutal evitable. Finalmente, el resignado y buen profesional, apoya su cabeza sobre el cuerpito sin vida y llora sin parar y sin importarle su vida.
…
Mientras tanto, los estruendos sangrientos del conflicto bélico están cada vez más cerca de ese hospital…